CUANDO FALTA MAMÁ O PAPÁ: EL LIBRO PARA CONSOLAR A LOS NIÑOS TRAS LA PÉRDIDA DE SUS PADRES

La muerte de alguien cercano suele ser una experiencia muy fuerte para nuestros niños. Esto se acrecienta más aún si el fallecimiento es de algunos de sus padres. Tras el lamentable suceso, es muy probable que quien quede a cargo del niño se pregunte ¿Cómo puedo ayudarlo? ¿Cómo lo abordo? ¿Cómo hablo del fallecimiento?

Las respuestas a estas interrogantes pueden ser muchas, pero existe un recurso que puede ayudar a esa difícil conversación: los cuentos o libros.

¿Cómo ayudan los cuentos a sobrellevar o entender el fallecimiento de un padre?

Existen muchos libros o cuentos para niños que pueden ayudarlos a acercarse a ellos de una manera más sensible como el libro de Daniel Grippo titulado “Cuando faltan mamá o papá”, una lectura que ayuda a canalizar las emociones más profundas de los pequeños.

A grandes rasgos, este libro contiene diversos consejos que nos ayudará a comprender de mejor manera el sentir de los niños que han perdido a sus padres y así poder animarlos a que se abran con nosotros para que de esa manera su duelo vaya avanzando con el pasar del tiempo.

La relevancia de acompañar a los niños en su duelo

Según el Child Mind Institute “las palabras que elija van a variar dependiendo de la edad y la etapa de desarrollo del niño, pero los expertos están de acuerdo en que, independientemente de la edad del niño, existen ciertas pautas a seguir.

Déjese guiar por el niño. El tipo de preguntas y preocupaciones que los niños tienen pueden ser muy diferentes a las de los adultos. Darles demasiada información puede abrumarlos. Es mejor dejar que hagan preguntas y luego responder de la mejor manera posible (y la más apropiada según su desarrollo). No se sorprenda si los niños pequeños están más preocupados por ellos mismos, simplemente así es como ellos son.

Estimule a los niños a expresar sus sentimientos. No intente “proteger” a los niños ocultando su propia tristeza. Invariablemente sabrán que algo está mal, y esto podría hacerlos sentir solos y confundidos. Ocultar su propio dolor también puede hacer que los niños piensen que la tristeza que están sintiendo es mala. Sin embargo, evite que los niños lo vean en sus momentos más devastadores, ya que pueden preocuparse por usted o sentirse inseguros”, señalan en un artículo publicado en su sitio web.